en donde trisquen halagüeños
los cervatillos de tus sueños
con las corzas de tus caprichos.
Y huelle tu talón de rosa
la arena de oro perfumado
por los ungüentos de la Esposa
en los jardines del Amado.
Caminos.
en donde trisquen halagüeños
los cervatillos de tus sueños
con las corzas de tus caprichos.
Y huelle tu talón de rosa
la arena de oro perfumado
por los ungüentos de la Esposa
en los jardines del Amado.
Caminos.