Así vive en París, indiferente a todo, desdeñando escribir en los diarios, enemigo del reportaje; en una existencia independiente, gracias a su familia «reconciliada ya con las rimas», como dice Mendés; ignorando que existen Monsieur Carnot, el sistema parlamentario y el socialismo. No ha parido hembra humana un poeta más poeta...

Rachilde

RACHILDE

Tous ceux qui aiment le rare, l’examinent
avec inquiétude.
Maurice Barrès.