Concluye el libro con un inmemoriam a la adorada que un tiempo sacrificó el corazón del pobre poeta; a la adorada reina, amante de la sangre del sacrificio, cruel como todas las adoradas,—Herodias.
Los violines se han callado, los violines han partido. Y el poeta ha partido también, camino del cielo de los pobres poetas, camino de su hospital.
Los violines negros deben haber iniciado un misterioso «De profundis», los violines negros que le acompañaron en sus desesperanzas y en sus dolores, cuando la vida le fué dura, la gloria huraña y la mujer engañosa y felina.
TEODORO HANNON
...M. Théodre Hannon, un poéte
de talent, sombré, sans excuse de
misère, a Bruxelles, dans la cloaque
des revues de fin d’année et les
nauséeuses ratatouilles de la basse
presse.
J. K. Huysmans.
RTHUR Symons?... no estoy seguro; pero es en libro de escritor inglés donde he visto primeramente la observación de que la mayor parte de los poetas y escritores «fin de siglo» de París, decadentes, simbolistas, etc., han sido extranjeros y, sobre todo, belgas.