Hay, por ejemplo, uno de los más nuevos, Andrés González Blanco, que se ha impuesto desde los comienzos. Sus versos revelan una gran cultura, una gran mentalidad, y, como antes se decía, una gran «inspiración». En estas líneas olvido, seguramente, a otros buenos poetas, gentiles adoradores de las musas. Mas hay que ver que aquí indico únicamente mis preferencias.

EN ASTURIAS

I
Desilusión del milagro.

OR Palacio Valdés y el difunto Clarín sospeché la vida ovetense, en tierra de Asturias. La existencia ciudadana, como en nuestras antiguas villas hispano-americanas, aún tibias de la empolladura colonial, con sus curas, bachilleres, señoronas y chismes. Las iglesias siempre triunfantes, la alta sociedad untada de sports por el contagio de los viajes. En el ambiente universitario, aún rancio, invasión de cosas nuevas que llegan del extranjero. Para ver bien todo eso, ahí tenéis El Maestrante y La Regenta. Y en las revistas podéis saber que es aquí, en Oviedo, donde tiene su asiento principal esa ciencia internacional y periódica que posee sus mejores representantes españoles en los profesores Posada, Buylla, Dorado y Altamira.