«¡Qué amigos tienes, Benito!», diría su majestad moscovita para su manto imperial.
En resumen, París actualmente, si el monarca aliado viniese á hacerle otra visita, no sería con muestras de regocijo y con palmas y rosas con lo que le recibiría.
Cabalmente hace pocos días, en la plaza de la República, ha estallado una bomba.