¡Jardines que hoy son cementerios
destruídos por los cauterios
de los temerosos Misterios!
Región que el espanto prefiere
y en donde la Muerte más hiere ...
¡Ay! ¡Miserere!... ¡Miserere!
¡Mas oid un celeste allegro!
Es que pasa en el horror negro
Santa Elena de Montenegro.