Ya la fe en mi ser no arde,
Ni mi lira finge ufana
Los himnos de la mañana,
Los murmurios de la tarde;
Ya a los días
De mis dulces alegrías,
El tiempo cruel les ha echado
El sudario del pasado.
Por eso, en tan triste calma,
Ya la fe en mi ser no arde,
Ni mi lira finge ufana
Los himnos de la mañana,
Los murmurios de la tarde;
Ya a los días
De mis dulces alegrías,
El tiempo cruel les ha echado
El sudario del pasado.
Por eso, en tan triste calma,