marcando,
ritmando
un viaje especial de esbeltez y osadía,
llega, cuadra, para,
—los brazos alzando—
y allá, por encima
de las astas, que buscan el pecho,
las dos banderillas,
milagrosamente
clavando... se esquiva,
marcando,
ritmando
un viaje especial de esbeltez y osadía,
llega, cuadra, para,
—los brazos alzando—
y allá, por encima
de las astas, que buscan el pecho,
las dos banderillas,
milagrosamente
clavando... se esquiva,