ágil, solo, alegre,

¡sin perder la línea!

El conocedor verá en estos croquis rítmicos la exactitud. Después de que el toro ha sido fatigado por los caballos y por los banderilleros, viene la muerte, que es indudable es lo más emocionante de la corrida.

V

Veinte mil corazones

laten en un silencio

claro y caliente. Brindis.

Suenan con golpe seco

las banderillas mustias