Lleva en el fuerte cuerno
un hilillo de oro.
Después, como de un tajo,
la música, la luz y la algazara
cesan en un momento
contra compás... De un golpe el movimiento
se desvanece y pasa.
VII
El gran suspiro, que es la tarde, crece
Lleva en el fuerte cuerno
un hilillo de oro.
Después, como de un tajo,
la música, la luz y la algazara
cesan en un momento
contra compás... De un golpe el movimiento
se desvanece y pasa.
El gran suspiro, que es la tarde, crece