Al sentir ese soplo de vitalidad artística, al sufrir ese al mismo tiempo delicioso y doloroso choque de divina electricidad que produce el talento de una artista semejante, en obras como la que anoche obtuvo tan merecida victoria, se experimenta algo semejante al efecto saludable de una gimnasia del alma. Y da deseos de decir a los espíritus que aún sueñan y creen en el amor: «Aquella María Alfonsina Duplessis, cuyos cabellos guarda Jules Bois, poeta y mago, no es la verdadera, no ha existido.» La única que ha vivido y ha amado es ésta, la Margarita de anoche. Ella era así, pálida y dulce, nerviosa, caprichosa y amorosa de amor; murió de muerte, a fuego de pasión; siendo una infeliz cortesana, tenía el alma de una santa doncella; bienaventurada sea en el paraíso de las Magdalenas, en donde sus camelias, por la misericordia de la barba blanca del Buen Dios, se le convertirán en un luminoso ramo de lirios. Esa es la verdadera y la única. La otra, que se dice real, y cuya vida está hoy estudiada y conocida por indagaciones y documentos, es una impostora. La que recibe en el cementerio las flores de los fieles anónimos que visitan su sepultura, es la buena y la mártir. «¡Guardad su recuerdo y quemadle vuestro mejor perfume!»
Los artistas que acompañaron anoche a Italia Vitaliani en su nueva conquista del público de Buenos Aires, merecen un justo aplauso, sobre todo Duse, que acentúa más sus ya reconocidos méritos; pero habrá que señalar especialmente a ese bravísimo De Sanctis, que tuvo instantes magistrales, como en el final de los actos tercero y cuarto.
20 de junio de 1896.
Temporada Vitaliani
1.-«Il viaggio dei Berluron»
2.-Reprise de «La Signora delle Camelie»
II
Uno de los grandes sucesos de los teatros de Francia e Italia, y repetido por 312 noches seguidas en el teatro Des Varietés, en París, así rezaba el cartel.
Autores, Ordenneau y Grenet Dancourt. Y la gente, como cuando le nombran un vino que no conoce, haciendo resonar la etiqueta, juzga que debe de ser excelentísimo: «Ordenneau y Grenet Dancourt». ¡312 noches en el teatro Des Varietés, en París! Admirable. «Chateau Ordenneau y Grenet Dancourt.» ¡Qué bouquet...!