Con sus ojos lindos y su boca roja,

La divina Eulalia, ríe, ríe, ríe.

Tiene azules ojos, es maligna y bella;

Cuando mira vierte viva luz extraña;

Se asoma a sus húmedas pupilas de estrella

El alma del rubio cristal de Champaña.

Es noche de fiesta, y el baile de trajes

Ostenta su gloria de triunfos mundanos.

La divina Eulalia, vestida de encajes,

Una flor destroza con sus tersas manos.