Alza su tirso de rosas la musa

Bajo el gran sol de la eterna Harmonía.

Es Floreal, eres tú, Primavera,

Quien la sandalia calzó a su pie breve;

Ella, de tristes nostalgias muriera

En el país de los cisnes de nieve.

Griega es su sangre, su abuelo era ciego;

Sobre la cumbre del Pindo sonoro

El sagitario del carro de fuego

Puso en su lira las cuerdas de oro.