Pan sorprendióla escuchando la orquesta
Que él daba al viento con su cornamusa.
Ella resurge después en el Lacio,
Siendo del tedio su lengua exterminio;
Lleva a sus labios la copa de Horacio,
Bebe falerno en su ebúrneo triclinio.
Pájaro errante, ideal golondrina,
Vuela de Arabia a un confín solitario,
Y ve pasar en su torre argentina
A un rey de Oriente sobre un dromedario;