En que va, dolorosa difunta,

Como un muerto lirio la pobre Esperanza.

Y camina sobre un dromedario

la Pálida,

La vestida de ropas obscuras,

La Reina invencible, la bella inviolada:

La Muerte.

Y el hombre,

A quien duras visiones asaltan,

El que encuentra en los astros del cielo