Prodigios que abruman y signos que espantan,
de la caravana
Como al mensajero que la luz conduce,
¡En el vago desierto que forma
la página blanca!
Prodigios que abruman y signos que espantan,
de la caravana
Como al mensajero que la luz conduce,
¡En el vago desierto que forma
la página blanca!