Verso de fuego que al propicio numen

Cantaba ardiente de la vida el himno.

Cuando mi boca en los bermejos labios

De mi princesa de cabellos de oro

Licor bebía que afrentara al néctar,

Por el sendero de fragantes mirtos

Que guía al blanco pórtico del templo,

Súbitas voces nuestras ansias turban.

* * * * *

Lírica procesión al viento esparce