Dos robustos mancebos que los cabos

De cadenas metálicas empuñan,

Y cuyo porte y músculos de Ares

Divinos dones son, pintada fiera

Que felino pezón nutrió en Hircania,

Con gesto heroico entre la turba rigen;

Y otros dos un leopaldo cuyo cuello

Gracias de Flora ciñen y perfuman

Y cuyos ojos en las anchas cuencas

De furia henchidos sanguinosos giran.