Ella no me responde.

Pensativa se aleja de la obscura ventana,

—Pensativa y risueña,

De la Bella-durmiente-del-Bosque tierna hemana—

Y se adormece en donde

Hace treinta años sueña.

* * * * *

Y en sueño dice: «¡Oh dulces delicias de los cielos!

¡Oh tierra sonrosada que acarició mis ojos!

—¡Princesas, envolvedme con vuestros blancos velos!