Para olvidar del todo las amarguras viejas,

Como Aquiles un día, me tapé las orejas.

Y les dije a las brisas: «Soplad, soplad más fuerte;

Soplad hacia las costas de la isla de la Vida.»

Y en la playa quedaba desolada y perdida

Una ilusión que aullaba como un perro a la Muerte.

Dafne.

¡Dafne, divina Dafne! Buscar quiero la leve

Caña que corresponda a tus labios esquivos;

Haré de ella mi flauta e inventaré motivos