Lohengrín; y su cisne, cual si fuese
Un cincelado témpano viajero,
Con su cuello enarcado en forma de S.
Y del divino Enrique Heine un canto,
A la orilla del Rhin; y del divino
Wolfgang la larga cabellera, el manto;
Y de la uva teutona el blanco vino.
O amor lleno de sol, amor de España,
Amor lleno de púrpuras y oros;
Amor que da el clavel, la flor extraña