San Serenín, como más viejo
tenía abierto su misal,
y en el misal la calavera
abría su vacío mirar.
En ello no hay el acompañamiento musical de la región, como os he dicho, pero oid esto, que se llama «El milagro de la mañana»:
Tañía una campana
en el azul cristal
de la santa mañana
oración campesina,