cálido fulgor de incendio.
Canta a mi patria adorada,
canta a mi ubérrimo suelo,
a mis floridos rosales,
a mis frondosos cafetos,
al mozo fuerte y honrado,
alegre, bueno y sincero,
a la moza de alma blanda
y de durísimo seno,
a nuestras altas montañas,