y mi cama y mi cruceta.»
Después se despareció
el fantasma y la carreta.
A yo me hallaron trabao
a la orilla de la cerca.
Estuve dundo de viaje
más de una semana entera;
iba a andar y no podía,
iba a explicarme y la mesma,
hasta que mano Froilano
y mi cama y mi cruceta.»
Después se despareció
el fantasma y la carreta.
A yo me hallaron trabao
a la orilla de la cerca.
Estuve dundo de viaje
más de una semana entera;
iba a andar y no podía,
iba a explicarme y la mesma,
hasta que mano Froilano