(La Democracia.—Ponce.)


Otros podrán decirle por qué el libro es bello y bueno. Yo no tengo autoridad para esto, pues aun cuando yo supiese tanto como ellos me llevarían siempre la ventaja aparente de no quererle como yo le quiero. En la gloria que ya usted alcanza, hay algo mío: hay el vaticinio cumplido, que pronuncié en la adolescencia de su noble talento. Yo no podría ser crítico de sus obras, porque le juzgaría á usted recreándome. Leí pues, su libro, emocionado; veo los lauros sobre su frente, y palpita de orgullo mi corazón.

Bajo esas impresiones es que le envío mis enhorabuenas. Usted recibe diariamente muchas y muy valiosas; pero yo á todas ellas anticipé las mías, cuando en su frente no se habían desojado los laureles y apenas rozábanla con sus castos besos las musas, aficionadas á los poetas que nacen, como las abejas al botón que se abre.

N. Bolet Peraza.


RUFINO BLANCO FOMBONA

¡Oh trovador del Guaire!

Si ya cesó la popular tormenta,

Y se escucha tan solo