6 Entonces el rey me dijo (y la reina estaba sentada junto a él): ¿Hasta cuándo será tu viaje, y cuándo volverás? Y [el asunto] agradó al rey, y me envió, y yo le señalé [el] tiempo.

7 [Además] dije al rey: Si al rey place, [que] se me den cartas para los capitanes del otro lado del río, que me franqueen el paso hasta que llegue a Judá;

8 y carta para Asaf, guarda de la huerta del rey,

9 Y vine [luego] a los capitanes del otro lado del río, y les di las cartas del rey. Y el rey envió conmigo príncipes del ejército y gente de a caballo.

10 Y oyéndolo Sanbalat horonita, y Tobías, el siervo amonita, les disgustó en extremo que viniese alguno para procurar el bien de los hijos de Israel.

11 Llegué pues a Jerusalén, y estuve allí tres días,

12 y me levanté de noche, yo y [unos] pocos varones conmigo, y no declaré a hombre [alguno] lo que Dios había puesto en mi corazón que hiciese en Jerusalén; ni [había] bestia conmigo, excepto la bestia en que cabalgaba.

13 Y salí de noche por la puerta del Valle hacia la fuente del Dragón y a la puerta del Muladar; y consideré los muros de Jerusalén que estaban derribados, y sus puertas que estaban consumidas del fuego.

14 Pasé [luego] a la puerta de la Fuente, y al estanque del Rey; mas no [había] lugar por donde pasase la bestia en que iba.

15 Y subí por el arroyo de noche, y consideré el muro, y regresando entré por la puerta del Valle, y me volví.