10 El cercó con término la superficie de las aguas, hasta que se acabe la luz y las tinieblas.

11 Las columnas del cielo tiemblan, y se espantan de su reprensión.

12 El rompe el mar con su potencia, y con su entendimiento hiere [la] hinchazón [suya].

13 Su espíritu adornó los cielos; su mano creó la serpiente huidora.

14 He aquí, éstas son partes de sus caminos; ¡y cuán poco [es] lo que hemos oído de él! Porque el estruendo de sus fortalezas, ¿quién lo entenderá?

CAPÍTULO 27

1 Y volvió Job a tomar su propósito, y dijo:

2 Vive el Dios que me quitó mi derecho, y el Omnipotente, que amargó mi alma,

3 que todo el tiempo que mi alma estuviere en mí, y [hubiere] hálito de Dios en mis narices,

4 mis labios no hablarán iniquidad, ni mi lengua pronunciará engaño.