5 Nunca tal me acontezca que yo os justifique; hasta morir no quitaré de mí mi integridad.

6 Mi justicia tengo asida, y no la cederé; no me reprochará mi corazón en todos mis días.

7 Sea como el impío mi enemigo, y como el inicuo mi adversario.

8 Porque ¿cuál es la esperanza del hipócrita, [por mucho] que hubiere robado, cuando Dios arrebatare su alma?

9 ¿Por ventura oirá Dios su clamor cuando la tribulación viniere sobre él?

10 ¿Por ventura se deleitará en el Omnipotente? ¿Invocará a Dios en todo tiempo?

11 Yo os enseñaré [lo que hay] en la mano de Dios; no esconderé lo que [hay] acerca del Omnipotente.

12 He aquí que todos vosotros lo habéis visto, ¿por qué pues os desvanecéis con vanidad?

13 Esta [es] para con Dios la suerte del hombre impío, y la herencia que los violentos han de recibir del Omnipotente.

14 Si sus hijos fueren multiplicados, [serán] para el cuchillo; y sus pequeños no se saciarán de pan.