4 No así los malos, sino como el tamo que arrebata el viento.

5 Por tanto no se levantarán los malos en el juicio; ni los pecadores en la congregación de los justos.

6 Porque el SEÑOR conoce el camino de los justos; y el camino de los malos se perderá.

CAPÍTULO 2

1 ¿Por qué se amotinan los gentiles, y los pueblos piensan vanidad?

2 Estarán los reyes de la tierra, y príncipes consultarán unidos contra el SEÑOR, y contra su ungido, [diciendo]:

3 Rompamos sus coyundas, y echemos de nosotros sus cuerdas.

4 El que mora en los cielos se reirá; El Señor se burlará de ellos.

5 Entonces hablará a ellos con su furor, y con su ira los conturbará.

6 Y yo envestí mi rey sobre Sion, el monte de mi santidad.