5 Ofreced sacrificios de justicia, y confiad en el SEÑOR.

6 Muchos dicen: ¿Quién nos mostrará el bien? Alza sobre nosotros, oh SEÑOR, la luz de tu rostro.

7 [Tú] diste alegría en mi corazón, al tiempo que el grano y el mosto de ellos se multiplicó.

8 En paz me acostaré, y asimismo dormiré; porque solo tú, SEÑOR, me harás estar confiado.

CAPÍTULO 5

1 Al Vencedor: sobre Nehilot: Salmo de David. Escucha, oh SEÑOR, mis palabras. Considera la meditación mía.

2 Está atento a la voz de mi clamor, Rey mío y Dios mío, porque a ti oraré.

3 [Oh] SEÑOR, de mañana oirás mi voz; de mañana [me] presentaré a ti, y esperaré.

4 Porque tú no [eres un] Dios que ame la maldad: El malo no habitará junto a ti.

5 No estarán los locos [que se gobiernan por afecto o consejo de la carne] delante de tus ojos; aborreces a todos los que obran iniquidad.