32 Reinos de la tierra, cantad a Dios, cantad al Señor (Selah);

33 Al que cabalga sobre los cielos de los cielos de antigüedad; he aquí dará su voz, poderosa voz.

34 Atribuid fortaleza a Dios; sobre Israel es su magnificencia, y su fortaleza [está] en las nubes.

35 Terrible [eres], oh Dios, desde tus santuarios; el Dios de Israel, él da fortaleza y fuerzas a [su] pueblo. Bendito el Dios.

CAPÍTULO 69

1 Al Vencedor: sobre Sosanim: Salmo de David. Sálvame, oh Dios, porque las aguas han entrado hasta el alma.

2 Estoy hundido en cieno profundo, donde no [hay] pie; soy venido en profundos de aguas, y la corriente me ha anegado.

3 He trabajado llamando, mi garganta se ha enronquecido; han desfallecido mis ojos esperando a mi Dios.

4 Se han aumentado más que los cabellos de mi cabeza los que me aborrecen sin causa; se han fortalecido mis enemigos, los que me destruyen sin por qué; entonces devolví lo que no hurté.

5 Dios, tú sabes mi locura; y mis delitos no te son ocultos.