6 No sean avergonzados por mi [causa] los que te esperan, [oh] Señor DIOS de los ejércitos; no sean confusos por mí los que te buscan, oh Dios de Israel.

7 Porque por ti he sufrido afrenta; confusión ha cubierto mi rostro.

8 He sido extrañado de mis hermanos, y extraño a los hijos de mi madre.

9 Porque me consumió el celo de tu Casa; y los denuestos de los que te vituperaban, cayeron sobre mí.

10 Y lloré con ayuno de mi alma; y me has sido por afrenta.

11 Puse además cilicio por mi vestido; y vine a serles por proverbio.

12 Hablaban contra mí los que se sentaban a la puerta, y [me zaherían] en las canciones de los bebedores de sidra.

13 Pero yo [enderezaba] mi oración a ti, oh SEÑOR, al tiempo de la buena voluntad. Oh Dios, por la multitud de tu misericordia, por la verdad de tu salud, óyeme.

14 Sácame del lodo, y no sea [yo] anegado; sea [yo] libertado de los que me aborrecen, y de lo profundo de las aguas.

15 No me anegue el ímpetu de las aguas, ni me absuerba la hondura, ni el pozo cierre sobre mí su boca.