4 Agudas saetas de valiente, con brasas de enebro.
5 ¡Ay de mí, que peregrino en Mesec, y habito con las tiendas de Cedar!
6 Mucho se detiene mi alma con los que aborrecen la paz.
7 Yo [soy] pacífico; y cuando hablo, ellos guerrean.
CAPÍTULO 121
1 Canción de las gradas. Alzaré mis ojos a los montes, de donde vendrá mi socorro.
2 Mi socorro [viene] de parte del SEÑOR, que hizo los cielos y la tierra.
3 No dará tu pie al resbaladero; ni se dormirá el que te guarda.
4 He aquí, no se adormecerá ni dormirá el que guarda a Israel.
5 El SEÑOR [será] tu guardador; el SEÑOR [será] tu sombra a tu mano derecha.