3 Cuando mi espíritu se angustiaba dentro de mí, tú conociste mi senda. En el camino en que andaba, me escondieron lazo.

4 Miraba a la mano derecha, y observaba; mas no [había] quién me conociese; no tuve refugio, no [había] quién volviese por mi vida.

5 Clamé a ti, oh SEÑOR, Dije: Tú [eres] mi esperanza, [y] mi porción en la tierra de los vivientes.

6 Escucha mi clamor, que estoy muy afligido; líbrame de los que me persiguen, porque son más fuertes que yo.

7 Saca mi alma de la cárcel para que alabe tu Nombre; conmigo harán fiesta los justos, cuando me hubieras destetado.

CAPÍTULO 143

1 Salmo de David. Oh SEÑOR, oye mi oración, escucha mis ruegos por tu verdad; respóndeme por tu justicia.

2 Y no entres en juicio con tu siervo; porque no se justificará delante de ti ningún viviente.

3 Porque ha perseguido el enemigo mi alma; ha quebrantado en tierra mi vida; me ha hecho habitar en tinieblas como los ya muertos.

4 Y mi espíritu se angustió dentro de mí; se pasmó mi corazón.