5 Así dice el SEÑOR Dios, el Creador de los cielos, y el que los extiende; el que extiende la tierra y sus verduras; el que da resuello al pueblo que [mora] sobre ella, y espíritu a los que por ella andan:

6 Yo, el SEÑOR, te llamé en justicia, y por tu mano te tendré; te guardaré y te pondré por alianza del pueblo, por luz de [los] gentiles;

7 Para que abras [los] ojos de [los] ciegos; para que saques de la cárcel a los presos, y de casas de prisión a [los] asentados en tinieblas.

8 Yo [soy] el SEÑOR. Este es mi nombre; y a otro no daré mi gloria, ni mi alabanza a esculturas.

9 Las cosas primeras he aquí vinieron, y yo anuncio nuevas cosas, antes que salgan a luz, yo os las haré notorias.

10 Cantad al SEÑOR un nuevo cántico, su alabanza desde el fin de la tierra; los que descendéis al mar, y cuanto hay en él, [las] islas y los moradores de ellas.

11 Alcen [la voz] el desierto y sus ciudades, las aldeas [donde] habita Cedar; canten los moradores de la Piedra, y desde las cumbres de los montes jubilen.

12 Den gloria al SEÑOR, y prediquen sus loores en las islas.

13 El SEÑOR saldrá como gigante, y como hombre de guerra despertará celo; gritará, voceará, y se esforzará sobre sus enemigos.

14 Desde el siglo he callado, he tenido silencio, y me he detenido; daré voces, como mujer que está de parto; asolaré y devoraré juntamente.