8 Y vino palabra del SEÑOR a mí, diciendo:
9 Las manos de Zorobabel echarán el fundamento a esta Casa, y sus manos la acabarán; y conocerás que el SEÑOR de los ejércitos me envió a vosotros.
10 Porque, ¿quién ha menospreciado el día de los pequeños [comienzos]? Se alegraron, y verán la plomada en la mano de Zorobabel. Aquellos siete [son] los ojos del SEÑOR extendidos por toda la tierra.
11 Hablé más, y le dije: ¿Qué [significan] estas dos olivas a la mano derecha del candelero, y a su mano izquierda?
12 Y hablé la segunda vez, y le dije: ¿Qué [significan] las dos ramas de olivas que por medio de [dos] tubos de oro vierten de sí [aceite como] oro?
13 Y me respondió, diciendo: ¿No sabes qué [es] esto? Y dije: Señor mío, no.
14 Y él dijo: Estos dos hijos de aceite [son] los que están delante del Señor de toda la tierra.
CAPÍTULO 5
1 Y me torné, y alcé mis ojos, y miré, y he aquí un rollo que volaba.
2 Y me dijo: ¿Qué ves? Y respondí: Veo un rollo que vuela, de veinte codos de largo, y diez codos de ancho.