16 Y sin falta, grande es el misterio de la piedad: Dios se ha manifestado en carne; ha sido justificado con el Espíritu; ha sido visto de los Angeles; ha sido predicado a los gentiles; ha sido creído en el mundo; ha sido recibido en gloria.
CAPÍTULO 4
1 Pero el Espíritu dice manifiestamente, que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus de error y a doctrinas de demonios;
2 que con hipocresía hablarán mentira, teniendo cauterizada la conciencia,
3 prohibirán casarse y mandarán apartarse [los hombres] de las viandas que Dios creó para que, con acción de gracias, participasen de ellas los fieles que han conocido la verdad.
4 Porque todo lo que Dios creó es bueno, y nada hay que desechar, tomándose con acción de gracias;
5 porque por la palabra de Dios y por la oración es santificado.
6 Si esto propusieres a los hermanos, serás buen ministro de Jesús [el] Cristo, criado en las palabras de la fe y de la buena doctrina, la cual has alcanzado.
7 Mas las fábulas profanas y de viejas, desecha, y ejercítate para la piedad.
8 Porque el ejercicio corporal es provechoso para un poco; mas la piedad a todo aprovecha, porque tiene promesa de esta vida presente, y de la venidera.