9 La palabra [es] fiel, y digna de ser recibida de todos.

10 Que por esto aún trabajamos y sufrimos oprobios, porque esperamos en el Dios viviente, el cual es Salvador de todos los hombres, y mayormente de los fieles.

11 Esto manda y enseña.

12 Ninguno tenga en poco tu juventud; mas sé ejemplo de los fieles en palabra, en conversación, en caridad, en espíritu, en fe, en limpieza.

13 Entre tanto que voy, ocúpate en leer, [en] exhortar, [en] enseñar.

14 No menosprecies el don que está en ti, que te es dado para profetizar mediante la imposición de las manos de los ancianos.

15 En estas cosas ocúpate [con cuidado], en éstas está [todo]; de manera que tu aprovechamiento sea manifiesto a todos.

16 Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; sé diligente en esto, porque si así lo hicieres, a ti mismo [te] salvarás y a los que te oyen.

CAPÍTULO 5

1 Al anciano no riñas, sino exhórtalo como a padre; a los más jóvenes, como a hermanos;