4 Mas su padre y su madre no sabían que esto venía del SEÑOR, [y] que él buscaba ocasión contra los filisteos; porque en aquel tiempo los filisteos dominaban sobre Israel.

5 Y Sansón descendió con su padre y con su madre a Timnat; y cuando llegaron a las viñas de Timnat, he aquí un cachorro de león que venía bramando hacia él.

6 Y el Espíritu del SEÑOR cayó sobre él, y lo despedazó como quien despedaza un cabrito, sin tener nada en su mano; y no dio a entender a su padre ni a su madre lo que había hecho.

7 Vino pues, y habló a la mujer que había agradado a Sansón.

8 Y volviendo después de algunos días para tomarla, se apartó [del camino] para ver el cuerpo [muerto] del león, y he aquí en el cuerpo del león un enjambre de abejas, y [un panal] de miel.

9 Y tomándolo en sus manos, se fue comiéndolo por el camino; y cuando llegó a su padre y a su madre, les dio también a ellos que comiesen; mas no les descubrió que había tomado aquella miel del cuerpo [muerto] del león.

10 Vino, [pues], su padre a la mujer, y Sansón hizo allí banquete; porque así solían hacer los jóvenes.

11 Y cuando ellos le vieron, tomaron treinta compañeros que estuviesen con él;

12 a los cuales Sansón dijo: Yo os propondré ahora [un] enigma, el cual si en los siete días del banquete vosotros me declarareis y descubriereis, [yo] os daré treinta sábanas y treinta mudas de vestidos.

13 Mas si no me lo supiereis declarar, vosotros me daréis las treinta sábanas y las treinta mudas de vestidos. Y ellos respondieron: Propon tu enigma, y lo oiremos.