14 Entonces les dijo: Del devorador salió comida, y del fuerte salió dulzura. Y [ellos] no pudieron declararle el enigma en tres días.
15 Y al séptimo día dijeron a la mujer de Sansón: Induce a tu marido a que nos declare este enigma, para que no te quememos a ti y a la casa de tu padre. ¿Nos habéis llamado aquí para despojarnos?
16 Y lloró la mujer de Sansón delante de él, y dijo: Solamente me aborreces y no me amas, pues que no me declaras el enigma que propusiste a los hijos de mi pueblo. Y él respondió: He aquí que ni a mi padre ni a mi madre lo he declarado; y ¿[te lo] había de declarar a ti?
17 Y [ella] lloró delante de él los siete días que ellos tuvieron banquete; mas al séptimo día él se [lo] declaró, porque le constriñó 18 Y al séptimo día, antes que el sol se pusiese, los de la ciudad le dijeron: ¿Qué [cosa hay] más dulce que la miel? ¿Y qué [cosa hay] más fuerte que el león? Y él les respondió: Si no araseis con mi novilla, nunca hubierais descubierto mi enigma. 19 Y el Espíritu del SEÑOR cayó sobre él, y descendió a Ascalón, e hirió [a] treinta hombres de ellos; y tomando sus despojos, dio las mudas de vestidos a los que habían explicado el enigma; y encendido en enojo se fue a casa de su padre. 20 Y la mujer de Sansón fue [dada] a su compañero, con el cual [él antes] se acompañaba. 1 Y aconteció [después] de [algunos] días, que en el tiempo de la siega del trigo, Sansón visitó a su mujer con un cabrito, diciendo: Entraré a mi mujer a la cámara. Mas el padre de ella no lo dejó entrar. 2 Y dijo el padre de ella: Me persuadí que [tú] la aborrecías, y la di a tu compañero. Mas su hermana menor, ¿no es más hermosa que ella? Tómala, pues, en su lugar. 3 Y Sansón les respondió: [Yo] seré sin culpa esta vez para con los filisteos, si mal les hiciere.CAPÍTULO 15