8 Y dijo David aquel día: ¿Quién llegará hasta los canales, y herirá al jebuseo, y a los cojos y ciegos, a los cuales el alma de David aborrece? Por esto se dijo: Ciego ni cojo no entrará en casa.

9 Y David moró en la fortaleza y le puso por nombre la Ciudad de David; y edificó alrededor, desde Millo para adentro.

10 Y David iba creciendo y aumentándose, y el SEÑOR Dios de los ejércitos era con él.

11 E Hiram rey de Tiro envió también embajadores a David, y madera de cedro, y carpinteros, y canteros para los muros, los cuales edificaron la casa de David.

12 Y entendió David que el SEÑOR le había confirmado por rey sobre Israel, y que había ensalzado su reino por amor de su pueblo Israel.

13 Y tomó David más concubinas y mujeres de Jerusalén después que vino de Hebrón, y le nacieron más hijos e hijas.

14 Estos [son] los nombres de los que le nacieron en Jerusalén: Samúa, y Sobab, y Natán, y Salomón,

15 e Ibhar, y Elisúa, y Nefeg,

16 y Jafía, y Elisama, y Eliada, y Elifelet.

17 Y oyendo los filisteos que habían ungido a David por rey sobre Israel, todos los filisteos subieron a buscar a David; lo cual cuando David [lo] oyó, vino a la fortaleza.