Fig. 75.—Diversos tipos de neuronas de axon corto encontrados en la corteza cerebral del niño de pocos meses.— A, célula bipenachada; B, elemento enano de axon corto; C, célula de cestas; E, pirámide de ramas colaterales arciformes; D, elemento enano de axon descompuesto en penacho; F, célula de cilindro-eje ascendente dividido en ramas horizontales larguísimas.

En la figura 75 presento los tipos neuronales específicos recogidos por mí en casi todas las provincias cerebrales del hombre. Estos son: a, cierto corpúsculo diminuto (A), bipenachado, cuyo axon se descompone en plexos apretados de sentido radial, compuestos de hebras finísimas; b, un elemento enano, también de axon corto, de brevísimas y delicadas dendritas, y cuya arborización nerviosa, apenas perceptible á causa de su extrema sutilidad, construye urdimbre tupidísima (B, B′); c, otra célula (C), provista de soma más robusto, y cuyo cilindro-eje genera cestas que rodean el soma de las pirámides; d, cierta pequeña pirámide (E), caracterizada por exhibir un axon consumido casi del todo en generar larguísimas colaterales arciformes y recurrentes; e, determinado corpúsculo de talla exigua, cuyo axon ascendente se arboriza como en zarzal en los confines de la zona molecular; f, en fin, numerosas variedades neuronales relativamente robustas, de expansión funcional ascendente, generadoras, en diversos pisos de la corteza, de larguísimas ramas horizontales (F).

Los referidos elementos, singularmente el primero, segundo, cuarto y sexto, son sumamente numerosos y pueden estimarse privativos del cerebro del hombre. Con lo cual no excluyo en absoluto la posibilidad de que algunos de ellos inicien ya su aparición, aunque afectando formas y tamaños más groseros, en la corteza de los mamíferos superiores, singularmente en la del perro y del mono. En todo caso, mis investigaciones demostraron que la excelencia funcional del encéfalo humano está íntimamente ligada á la prodigiosa abundancia é inusitado lujo de formas de las llamadas neuronas de axon corto.

Fig. 76.—Esquema de los elementos y zonas principales de la corteza visual del hombre (fisura calcarina).— A, capa molecular; B, zona de las pequeñas y medianas pirámides; C, zona de los gruesos corpúsculos estrellados; D, capa de los granos ó de los diminutos elementos asteriformes; E, zona de las pirámides gigantes; F, capa de las pirámides de axon arciforme; G, zona de los corpúsculos polimorfos; a, b, d, arborizaciones finales de las fibras visuales centrípetas.

Para los técnicos á quienes interesen algo estas cosas, referiré brevemente algunos de mis hallazgos más importantes en los centros perceptivos, ilustrándolos con esquemas.

Esfera visual.a) Descubrimiento de las arborizaciones terminales de las fibras de la vía óptica central (las llegadas del cuerpo geniculado externo). En la figura 76, b, d, mostramos una representación del conjunto del plexo terminal.

b) Hallazgo, en la zona en que acaban dichas fibras, de unas células especiales, desprovistas de tallo radial y con figura estrellada. El axon de tales elementos va á la substancia blanca después de suministrar robustas colaterales ascendentes (fig. 76, C).

c) Encuentro, en las zonas profundas de la corteza visual, de ciertas diminutas células (granos profundos), cuyo axon descendente recoda bruscamente, formando arco, para distribuirse en las zonas superpuestas (figs. 76, F, y 75, E).

d) Descubrimiento de un tipo menudísimo de célula de axon corto (células bipenachadas), cuya expansión funcional, delicadísima, se descompone en hacecillos radiales de hebras que se aplican al tallo y cuerpo de las pirámides (figs. 76, e, y 75, A).

Continuación de la anterior fué la siguiente monografía, donde se persigue más de cerca la resolución del problema estructural de la corteza visual, añadiendo:

a) Una nomenclatura y división racionales de las capas de la substancia gris cerebral.

b) El estudio detallado de las células horizontales (Cajalsche zellen de Retzius) de la zona plexiforme (fig. 76, A).

c) Demostración de la existencia en esta capa de numerosos elementos de axon corto.

d) Hallazgo en las zonas segunda y tercera de varios tipos de corpúsculos de axon corto, peculiares del cerebro humano (células de asociación vertical, horizontal á pequeñas distancias, etc.). De ellos damos esquemas en la figura 75.

e) Señalamiento de ciertas células cuyo axon fino y ascendente genera plexos tupidísimos pericelulares en la zona segunda.

f) Análisis detallado de la estría de Gennari y capa de las células estrelladas, y demostración de que en esta zona habitan varios tipos celulares de axon largo y de axon corto. (Subzona externa ó de las células estrelladas gigantes; subzona interna ó de los corpúsculos estrellados enanos; células de axon corto ascendente; células de axon resuelto en arborizaciones próximas y delicadísimas, etc., etc.).

g) Descubrimiento de arborizaciones pericelulares ó de cestas semejantes á las que rodean las células de Purkinje del cerebelo, en los cuerpos de pirámides de la corteza motriz y visual.

h) Análisis detallado del comportamiento de las fibras componentes del plexo ó estría de Gennari, en cuya formación participan:

a) plexo en donde se patentiza la existencia de varias especies de fibras terminales ó fibras ópticas; b) axones de los granos de la zona de las células estrelladas pequeñas; c) axones ascendentes de los elementos de cayado de las capas subyacentes, etc.