Fig. 77.—Conjunto de las arborizaciones terminales de la vía sensitiva en la corteza motriz del gato.

De esta Memoria hay una buena traducción alemana, en forma de folleto, del Dr. Bresler[178].

El trabajo sobre la corteza motriz encierra:

a) Un análisis detallado, á favor del método de Nissl, de las circunvoluciones centrales con determinación de sus analogías y diferencias y exposición de una nomenclatura racional de sus capas. Se demuestra, contra el sentir general, que la circunvolución parietal ascendente carece de función motriz, perteneciendo estructuralmente al sistema de asociación (dictamen confirmado por todos los autores modernos) (figura 78).

Fig. 78.—Cortes comparativos de las dos circunvoluciones limitantes de la cisura de Rolando. Adviértase, que mientras la figura de la derecha, correspondiente á la corteza frontal ascendente, posee tipo motor, la de la izquierda, correspondiente á la circunvolución parietal ascendente, afecta estructura y estratigrafía de corteza conmemorativa ó asociativa.

b) La afirmación de que las gruesas fibras tangenciales meduladas representan axones de células horizontales.

c) Demostración de los fenómenos de atrofia acaecidos en las dendritas ascendentes de estas últimas células después del nacimiento.

d) Hallazgo de diversos tipos de corpúsculos de axon corto, habitantes, tanto en la capa plexiforme como en las zonas segunda y tercera, y descripción de un elemento nervioso menudísimo, parecido á las células de neuroglia, de las cuales se distingue por exhibir un axon delicadísimo y arborizado á cortísima distancia.

e) Demostración de que todas las pirámides y células de tallo radial, aunque residan en las zonas más profundas, envían un penacho ó fibra protoplásmicos á la zona plexiforme.

f) Hallazgo de varias células, cuyo axon forma, en torno de las pirámides, nidos nerviosos terminales.

g) Descripción detallada de la morfología de las pirámides gigantes.

h) Encuentro en la corteza motriz de granos ó elementos pequeños semejantes á los propios de la región visual.

i) Descubrimiento de las fibras sensitivas terminales, cuyas arborizaciones forman un plexo tupidísimo alojado en la zona de las medianas pirámides (fig. 77).

j) Señalamiento de estas mismas fibras terminales en la corteza de los mamíferos de pequeña talla y demostración de su continuidad con tubos perforantes del cuerpo estriado.

k) Adopción de un nuevo criterio para la determinación de las esferas sensoriales de la corteza: la característica de éstas no sería, como se ha considerado hasta aquí, la presencia de fibras de proyección, sino la existencia de plexos constituídos por fibras exógenas, llegadas del cuerpo estriado y continuadas con las vías sensoriales de segundo orden.

l) Se hace una crítica de la conocida clasificación de las circunvoluciones en centros de asociación y de proyección, y se defiende también para los pequeños mamíferos la existencia de regiones de asociación ó conmemorativas.

De este trabajo existe una traducción alemana del Dr. J. Bresler.

En otra comunicación, aparecida en Marzo de 1900[179], prosigo mis exploraciones sobre la corteza motriz del hombre y mamíferos superiores, y añado algunos datos relativos á las fibras callosas, de asociación y proyección, etc.

Después abordé la corteza acústica y las circunvoluciones de la ínsula de Reil[180].