Excusado es decir que la vorágine de publicidad absorbió enteramente mis ingresos ordinarios y extraordinarios. Ante aquella racha asoladora de gastos, mi pobre mujer, atareada con la cría y vigilancia de cinco diablillos (durante el primer año de mi estancia en Barcelona me nació un hijo más), resolvió pasarse sin criada. Adivinaba, sin duda, en mi cerebro, la gestación de algo insólito y decisivo para el porvenir de la familia, y evitó, discreta y abnegadamente, todo conato de competencia y de envidia entre los hijos de la carne y las criaturas del espíritu.


CAPÍTULO VI

Algunos detalles tocantes á mis trabajos de 1888. — Las cestas del cerebelo, el axon de los granos y las fibras musgosas y trepadoras. — Valor decisivo de estos encuentros para la resolución del problema de la conexión intercelular. — Teoría reticular de Gerlach y de Golgi. — Los atisbos geniales de His y Forel. — Confirmación en la retina y lóbulo óptico de las leyes conectivas inducidas del análisis del cerebelo. — Plan estructural de la médula espinal. — Averiguación del modo de terminar en los centros los nervios sensitivos y sensoriales. — Otros trabajos menos importantes.

Consignadas en el capítulo precedente, en síntesis abreviada, las conclusiones más generales de mis estudios en los centros nerviosos durante los años 1888 y 1889, séame lícito entrar ahora en la exposición somera, y lo más clara posible, de los hallazgos más interesantes. Estos hallazgos refiérense al cerebelo de las aves y mamíferos, á la retina, á la médula espinal y al lóbulo óptico de las aves.

Cerebelo.—Mis estudios sobre la estructura de este centro nervioso iniciáronse en las aves jóvenes y adultas; siguieron luego los referentes al cerebelo de los mamíferos. Dos Memorias, amén de algunas comunicaciones preventivas, consagramos, desde 1888 á 1889, á este fecundo tema.

Fig. 1.—Corte transversal de una lámina cerebelosa. Figura semiesquemática.— A y B, células estrelladas de la capa molecular (células de cesta), cuyo axon (a) genera nidos terminales en torno de las células de Purkinje (C); b, axon de estos últimos corpúsculos.