Fig. 6.—Capas de los granos externos y plexiforme externa de la retina de las aves.— a, b, d, variedades de conos; c, bastones; h, células horizontales.
f) Demostración de varios pisos de arborización nerviosa en la zona plexiforme interna, revelando que, á estos niveles, las dendritas de las células ganglionares se relacionan, por contacto, con la ramificación descendente y ramas colaterales de las bipolares, y no mediante red difusa, según había descrito Tartuferi en la retina de los mamíferos (fig. 7, A, B).
g) Exposición de muchos detalles morfológicos de las fibras de Müller de las aves.
En las figuras 6, 7 y 8 mostramos esquemáticamente lo más esencial de mis hallazgos en la retina. Nótese, sobre todo, cómo las tres series de neuronas (conos y bastones, bipolares y gangliónicas) se articulan, según dos planos concéntricos.
Husos musculares.—De cierto alcance para la fisiología muscular resulta también un pequeño trabajo aparecido en el mismo número de la Revista de Histología, y titulado Terminaciones nerviosas en los husos musculares de la rana[40].
Fig. 7.—Esquema donde se muestran las conexiones entre las diversas neuronas de la retina de las aves y la marcha del impulso nervioso— A, células bipolares.
En esta comunicación, basada en las revelaciones del método de Ehrlich al azul de metileno, se hace notar:
a) La existencia en los husos de Kühne de los batracios y reptiles (fibras musculares pequeñas portadoras de un órgano nervioso terminal específico y, al parecer, sensitivo, pero de significación dudosa por entonces) de dos clases de arborizaciones nerviosas: una, la ya conocida por los autores, continuada con fibras gruesas; otra ú otras, no descritas, más finas, situadas en las regiones alejadas de la tumefacción fusiforme.
b) En vista de que una de las terminaciones es enteramente idéntica á la de las placas motrices ordinarias, y que la otra posee caracteres en un todo semejantes á los observados en los órganos músculo-tendinosos de Golgi, califícase la arborización pequeña de motriz, y la extensa ó específica de sensitiva. La excitación de este último aparato terminal, durante la contracción de los músculos, suscitaría, al llegar al cerebro, la percepción del estado de contracción de los músculos (sentido muscular de que hablan los fisiólogos).
Fig. 8.—Algunos tipos de células gangliónicas (B, C) de la retina de las aves; e, b, d, f, arborización final de las fibras centrífugas.