Con relación á la hipófisis.— a) Demostración en el espesor de la hipófisis de un plexo nervioso tupido y delicadísimo, continuado con tubos llegados con el pedículo de este órgano (fig. 47, P).
b) Hallazgo de terminaciones nerviosas intercelulares en el revestimiento epitelial de la cavidad del órgano. (Confirmado y ampliado por diversos autores, singularmente por Tello) (fig. 47, f, E).
Con relación al origen del nervio acústico en las aves.— Encuentro de numerosos detalles de estructura de los focos acústicos de las aves, observación de la bifurcación final del nervio coclear y de ciertas notables arborizaciones ofrecidas por éste en el tubérculo acústico y ganglios vecinos.
Con relación al cuerpo estriado.— a) Descubrimiento en este ganglio de células de axon largo descendente y penetrante en el pedúnculo cerebral (fig. 49, A).
b) Hallazgo de arborizaciones libres emanadas de tubos ascendentes (fig. 49, C).
c) Descripción detallada de los dos tipos celulares que forman los focos grises de dicho cuerpo, es decir, neuronas de axon largo y neuronas de axon corto (fig. 49, B). Este trabajo vino á comprobar en los mamíferos algunas ideas de Edinger sobre la constitución del Stamganglion de los vertebrados inferiores y acerca del modo de origen de la vía cerebral fundamental ó descendente.
Fig. 50.—Células de los focos interno (A) y externo (B) del ganglio de la habénula (tálamo óptico); D, fascículo de Meynert.
Versó otra de nuestras investigaciones de 1894 sobre una región especial del tálamo óptico, designado ganglio de la habénula[134], centro del que, por lo que toca á los mamíferos, apenas si se tenían más que datos groseros de anatomía macroscópica. Yo lo exploré en el ratón, conejo, gato, etc., con ayuda de los métodos de Weigert, Nissl y Golgi. Además de confirmar en los mamíferos algunos datos importantes obtenidos por van Gehuchten en el ganglio de la habénula de los peces, contiene dicho trabajo:
Fig. 51.—Arborizaciones libres (c) repartidas por el foco interno (A) del ganglio de la habénula y llegadas de la vía olfativa designada estría medular (b).
a) La prueba histológica de la existencia en dicho ganglio de dos focos nerviosos bien deslindados: el interno y el externo (figura 50, A, B).
b) El descubrimiento de la especial morfología de las neuronas integrantes de los focos habenulares (A) y de la incorporación de sus finísimos axones á la vía nerviosa designada fascículo de Meynert.
c) Encuentro en el foco interno de ciertos nidos ó arborizaciones pericelulares sumamente tupidas, producidas por el ramaje final de los axones llegados de la Stria medullaris, vía importante perteneciente al sistema olfativo (fig. 51, c).
Fig. 52.—Arborizaciones terminales (A) de las fibras ópticas (fibras llegadas de la retina) en la corteza del tubérculo cuadrigémino anterior.— B, plano de las fibras ópticas; C, D, arborizaciones visuales profundas.
Más copioso todavía en pormenores descriptivos y hallazgos anatómicos, fué el estudio consagrado al bulbo raquídeo, cerebelo y origen de los nervios encefálicos[135], publicado en 1895, y que forma casi un libro.