[ITINERARIO]
De un nuevo camino descubierto por el capitan retirado D. José Santiago Cerro y Zamudio, desde la ciudad de Buenos Aires hasta la de San Agustin de Talca, capital de la provincia de Maule, en Chile.
| Leguas. | |||
| Enero | 12 | De la ciudad de Buenos Aires, comimos en el Monte de Castro. | 2½ |
| " | Del citado monte, fuimos a dormir al Puente de Márquez. | 3½ | |
| 13 | De dicho puente, pasamos a comer a la cañada de Escobar. | 6 | |
| " | De esta cañada a la estancia de Rodrigo, en la que dormimos. | 2 | |
| 14 | De esta estancia, a comer al fuerte de Luján. | 5 | |
| 15 | De este fuerte, a una chacra que no tiene nombre. | 3 | |
| " | De esta chacra a la estancia de don Pedro Flores: D.[1] | 3 | |
| 16 | De esta estancia, a una chacra cerca del fortín de Areco: C | 3½ | |
| " | De este fortín, a la estancia de don Pedro Fernández: D. | 5 | |
| 17 | De esta estancia, al fuerte del Salto, (nos paramos dos días). | 4 | |
| 20 | De este fuerte, a la Laguna de la Salada: C. | 6 | |
| " | De este parage, al fuerte de Roxas: D. | 4 | |
| 21 | De este fuerte, a las Toscas: C. | 3 | |
| " | De las Toscas, a la Laguna de la Cabeza del Tigre: D. | 6 | |
| 22 | De la Laguna de la Cabeza del Tigre, al fortín de Mercedes: C. | 4 | |
| " | Del fortín de Mercedes a los Chañaritos: D. | 4 | |
| —— | |||
| 64½ | |||
| 23 | De los Chañaritos, al fortín de Melincué: C. D.[2] | 4 | |
| 24 | Del fortín de Melincué a la Laguna Larga: C. | 4 | |
| " | De dicha laguna, a otra mas chica, que no tiene nombre, y a corta distancia de ella: D. | 2 | |
| 25 | De esta laguna chica (con el mismo rumbo), a otra que tampoco tenía nombre: C. | 2½ | |
| " | De este parage, a un descampado que no se sabe el nombre, pero siempre siguiendo el camino real de las Tunas; en el cual habia una laguna, unas vizcacheras, y cinco chañaris; y a la cual le puse por nombre, la Laguna del Comandante Hernández. | 4½ | |
| 26 | De la Laguna del Comandante Hernández, al monte de Llorente, y a una legua de dicho, hay una lagunita, y pasamos a ella para descansar. | 4 | |
| " | De este parage, a la guardia de las Tunas, (en la que se concluyó la travesía peligrosa). | 5 | |
| 27 | De esta guardia, a la laguna de la Totora. | 4½ | |
| " | De la laguna de la Totora, al fortín de Loboy. | 5½ | |
| 28 | Del fortín de Loboy, al rancho de don José Lagos. | 4 | |
| " | De dicho rancho, nos paramos cerca de otro, en el mismo camino real, despues de haber caminado. | 1½ | |
| 29 | De dicho parage, a la villa de la Carlota. | 3 | |
| 31 | De la citada villa, caminamos aguas arriba del Rio Cuarto, cuyo parage no tiene nombre. | 3 | |
| " | De dicho parage, y con la misma direccion caminamos. | 1½ | |
| Febrero | 1 | De dicho parage, al fortín de San Carlos, que por otro nombre llaman las Terneras; el cual se halla a la orilla del Rio Cuarto. | 5½ |
| " | Del fortín de San Carlos, a unas lagunas grandes y largas. | 2 | |
| —— | |||
| 121 | |||
| 2 | De dichas lagunas, al fuerte de Santa Catalina, advirtiendo, que primero se halla a la legua un montecito, que llaman del Cacique Bravo; y despues se halla otro, que llaman el Monte Crin. | 6 | |
| 4 | Del fuerte de Santa Catalina, al montecito de la Ensenada, en la que hay unos pocitos. Allí pasamos la noche. | 4 | |
| 5 | Del montecito de la Ensenada, al médano o cerrillo de Orcobi. | 3 | |
| " | Del cerrillo de Orcobi, a la estancia de don Pedro Guerra. | 1½ | |
| " | De esta estancia, a la laguna del Corral de la Barranca: C. | 1½ | |
| " | De la laguna del Corral de la Barranca, al fuerte de San Fernando, el cual está a la falda de un cerrito, que llaman Sampacho, y cerca de una laguna. | 3 | |
| 7 | Del fuerte de San Fernando, a la estancia de Chajan, que pertenece a don Gerónimo Quiroga, la cual está a la orilla de un arroyito, que lleva el mismo nombre y está en el medio de otros dos también poblados y permanentes. | 8 | |
| 8 | De la estancia de Chajan a los Quebrachos, pasando por medio de dos cerritos, que llaman Blanco y Negro. | 2 | |
| 9 | De los Quebrachos, a las Vizcacheras, en donde hay unos pocitos de agua muy abundante y buena: C. | 4 | |
| " | De las Vizcacheras, a la orilla del monte, que se cría en las márgenes del Rio Quinto | 1½ | |
| " | De dicho monte al fuerte de San Lorenzo (jurisdiccion de la punta de la ciudad de San Luis) pasando el Rio Quinto, que es muy explayado, y de poca agua. | 2½ | |
| 12 | Del fuerte de San Lorenzo (aguas arriba del Rio Quinto), al paso de dicho rio: C. | 4 | |
| " | De dicho rio (aguas arriba siempre del mismo), a la Barranca Grande del Rio, adonde habia un rancho destruido y corral, y donde se debía volver a pasar. | 1½ | |
| " | De dicho segundo paso, a la estancia de don Pedro Gutiérrez. | ½ | |
| —— | |||
| 164 | |||
| 13 | De la estancia de don Pedro Gutiérrez, al Oratorio de San Antonio, que está a orilla de dicho rio. | 4 | |
| " | De dicho Oratorio, adonde nos paramos enmedio del monte, y a la distancia de un cuarto de legua del rio. | 2 | |
| 14 | De dicho parage, siempre aguas arriba del citado rio, adonde paramos que era una barranca de piedra. | 5 | |
| " | De dicho parage, al paso de las Carretas, por el Tala. | 2½ | |
| 15 | Del paso nuevo de las Carretas, en el Rio Quinto, que pasa adonde está poblado el capitán don Silvestre Gutiérrez, y el cabo Rufino Cabrera, a la Cruz: C. | 5 | |
| " | De la Cruz, a la laguna del Pozo Pampa. | 4 | |
| " | De la laguna del Pozo Pampa, a las Pampitas, que por otro nombre llaman las Encrucijadas: D. | 5 | |
| 16 | De las Pampitas o Encrucijadas, a la orilla del Bebedero, adonde hay cuatro ranchos, y en uno de ellos vive el baqueano Xijón. | 4 | |
| 17 | De dichos Ranchos, aguas arriba de dicho rio, al paso de las carretas que van para Buenos Aires. | 1½ | |
| " | Del citado paso, al fuerte de San José. | 1½ | |
| 27 | Del fuerte de San José, aguas arriba del rio que llaman del Desaguadero, al Salto: C. | 3½ | |
| " | Del Salto, a las cercanías de la orilla del mismo rio, y en un parage que no tiene nombre. | 3 | |
| 28 | Del citado parage, a Agua Dulce, que es donde hay un rancho y estancia del Conde que está casado en la Punta de San Luis. | 3½ | |
| Marzo | 1 | De Agua Dulce, aguas abajo siempre del citado rio, a una abra que está a la orilla de dicho rio. | 2½ |
| 2 | De dicho parage, al otro en que se volcó el carretón.[3] | ¼ | |
| 4 | Del fuerte de San José, al paso viejo del rio, aguas abajo, que llaman de las Carretas. | ½ | |
| —— | |||
| 211¾ | |||
| 4 | De dicho paso (despues de haberlo pasado), nos paramos para dar descanso a las cabalgaduras enmedio de un montecito ralo, que por tener muchos nombres no lo pongo, hasta saber el verdadero. | 5 | |
| " | De dicho parage, (atravesando el campo) al paso de las carretas del rio del Desaguadero. | 5½ | |
| 6 | Del paso de las Carretas ya citado, al Corral de Cuero. | 6 | |
| 7 | Del Corral de Cuero a la Capilla de Corocorto. | 7 | |
| " | De la Capilla de Corocorto, a la posta que está a la orilla del rio Tunuyan. | 2 | |
| 8 | De la orilla y parage, venimos a dormir en la misma orilla del rio Tunuyan, que llaman la Dormida del Negro. | 6 | |
| 9 | De la Dormida del Negro, al parage que llaman de la posta de don Patricio Gil, que está a la orilla del rio Tunuyan: C. | 6½ | |
| " | De dicho parage o posta, adonde se quebró el otro eje. | 3½ | |
| 10 | De dicho parage, a la Ramada. | ¼ | |
| 13 | De la Ramada, al Corral de Moyano: C. | 5 | |
| " | Del corral de Moyano a las Barrancas. | 3 | |
| 14 | De las Barrancas, a una vista de la Reduccion. | 4 | |
| " | De dicha Reduccion, despues de muchas vueltas y rodeo, a los corrales de don Francisco Varela. | 5 | |
| 15 | De dicha estancia o corrales a la Cañada Blanca o rio Seco. | 4½ | |
| " | De la Cañada Blanca, al Ojo de Agua, que llaman del Durazno, el cual está a la distancia de doscientas varas de la orilla del rio Tunuyan. | 4½ | |
| " | Del Ojo de Agua del Durazno, al rio Tunuyan. | 4 | |
| " | Del rio Tunuyan al Rio Viejo, el cual es mas caudaloso que el primero: C. | ½ | |
| " | Del rio Viejo, al fuerte y villa de San Carlos. | 2½ | |
| 23 | Del fuerte y villa de San Carlos, a la orilla del Papagay, adonde está el puestito de Peralta: C. | 3 | |
| " | De la orilla del Papagay, a la ciénaga de Aguanda. | 2 | |
| 24 | De la Ciénaga de Aguanda, al fuerte de San Juan, Nepomuceno, y de allí hasta Colmaní. | 3½ | |
| " | Del fuerte de San Juan de Colmani, al Arroyo de las Peñas. | 5½ | |
| 25 | Del Arroyo de San Juan de las Peñas, al ranchito del Carrizalito. | 3 | |
| " | Del Ranchito, al Carrizalito. | 2 | |
| 26 | Del Carrizalito, a la cumbre del cerro en que se divisa toda la circunferencia y barranca del Diamante. | 4 | |
| " | De dicha cumbre, al campamento del Diamante. | 3 | |
| Abril | 5 | Del campamento, (en que está el paso de Romero) pasamos el paso de Romero, en el rio Diamante, y nos paramos en el bajo del Portezuelo Colorado: C. | 4 |
| " | Del bajo del Portezuelo Colorado, a la cumbre de un cerrillo, que llaman la aguada de la Casa Pintada. | 2 | |
| " | De dicha aguada, a las tolderías del Cacique: creo que ahora no están; pero siempre están a la orilla del Tigre. | ½ | |
| 6 | De la orilla del Arroyo del Tigre, a la Aguada, que llaman de Ajajueles (porque no hay otra aguada hasta el rio Atué), cuyo parage es trabajoso. | 5 | |
| " | De dicha laguna de Ajajueles, a las Salinas, que dan el abasto de sal a las ciudades de Santiago de Chile y Mendoza, y a una legua corta de ellas. | 3 | |
| 7 | De dicho parage a la Laguna Seca, (que es a donde los naturales y viageros cuando van y vienen para las Salinas, toman la agua que necesitan) en la que cavamos como una media vara en varias partes, y en, todos los pocitos sacamos agua buena y abundante. | 6 | |
| " | De la Laguna Seca, al manantial del rio Atué que es adonde pasa el invierno la cacica doña Josefa. | 2½ | |
| 9 | De los manantiales del rio Atué, que es el boquete primero por donde se pasa para el valle de las Ánimas; al otro boquete que está en el arroyo que llaman del Saladillo (agua buena superior), y es el que solicitamos: por cuyo motivo le puse por nombre el Boquete del Marqués de Sobremonte. | 2 | |
| " | De dicho boquete (aguas arriba), hasta la orilla del Saladillo, adonde lo pasamos: C. | 1 | |
| " | De dicho pasa (siempre aguas arriba) atravesando dos cañaditas, al valle de las Ánimas: C. | 2 | |
| " | Del valle de las Ánimas, a los toldos de la cacica María Josepha: D. | 3 | |
| 11 | De los toldos ya citados, a los dos cerrillos, que llaman de los Morritos, que se pasa por medio de ellos. | 2 | |
| " | De los dos cerrillos Morros, al arroyo del Portezuelo, que entra en el Saladillo. | ½ | |
| " | De la boca del portezuelo, aguas arriba de él, que también llaman de las Amarillas, (porque se halla en aquel parage una leña larga, delgada y amarilla), a la Pascana, o pradecito del Portezuelo del Obispo (que es el nombre que le dan los españoles) y los naturales solamente de las Amarillas. | ½ | |
| 12 | Del Portozuelo de las Amarillas o del Obispo, aguas arriba del arroyo del Portezuelo, al valle que llaman Hermoso, porque lo forma un plan delicioso, ameno y abundante en agua, pastos, aves y leña, con dos buenas lagunas muy espaciosas: C. | 4 | |
| " | De dicho Valle Hermoso, se atraviesa el arroyo que corre en él; el cual pasa por una angostura, y al sur, precipitándose en el rio Codileufú (que llaman los españoles el rio Colorado), subiendo por una ladera algo empinada, en cuya falda corre un arroyo que llaman de las Cargas, y bajando despues dicha ladera del otro lado, atravesando dicho arroyo, pasamos la noche a la falda de un cerrillo que es escaso de leña y el vallecito se llama, el Vallecito de las Cargas. | 2 | |
| —— | |||
| 352½ | |||
| 13 | De dicho Vallecito de las Cargas (dejando un camino algo empinado, por el que transitan los indios para ahorrar camino, aunque mucho mas corto) al Valle de las Cuevas, en que hay unas cuevas de piedra en dicho plan. | 3 | |
| " | Del valle de las Cuevas, que es un plan hermoso, dejando el camino real, porque hay en el medio una piedra muy grande: y porque un chileno que venia con nosotros, llamado Miguel Cornejo, sabía otro camino, o persuadirnos que era mejor que el conocido, mandamos al ayudante al reconocimiento, mientras que nosotros caminábamos aguas arriba, por una ladera escabrosa y algo empinada; y atravesamos dicho arroyo a la... | 1 | |
| " | De dicho paso, subimos el cerro, y dormimos en los altos y llanadas del Valle Grande, para poder el día siguiente caer en la cordillera del Planchón. | 3 | |
| 14 | De los altos y llanadas del Valle Grande, a la orilla de un arroyo que le llaman Colorado adonde caminamos. | 3 | |
| " | De la orilla del arroyo Colorado, siguiendo varias laderas y vallecitos, fui a dormir en el camino que descubrimos, y al frente de unos cipreses. | 2 | |
| 15 | De dicho parage continuamos nuestro viage por el citado rio, y por las faldas y laderas de aquellos cerros, y comimos en el Carrizal. | 3 | |
| " | Del Carrizal, que es el puesto de don José María Maturana, siguiendo las laderas, y veredas que siguen la direccion del rio, vinimos a dormir al puesto de don Manuel Vergara, que llaman la Quecera. | 4 | |
| 16 | De la Quecera, a la estancia de don Manuel Vergara (Rio Claro). | 5 | |
| 17 | De la estancia de don Manuel Vergara, a la orilla del Rio Claro; y comimos, en la estancia de don Miguel Vergara. | 7 | |
| —— | |||
| 383½ | |||
| " | De dicha estancia, a la ciudad de San Agustín de Talca, en el reino de Chile. | 5 | |
| —— | |||
| 388½ |
[EXCELENTISIMO SEÑOR VIREY.]
SEÑOR:—
Muy venerado Señor: tengo el honor de remitir á V. E. el itinerario que he formado de la derrota que he seguido desde la capital de Buenos Aires, dirigiéndome por las poblaciones de todas las fronteras, hasta la orilla y márgenes del rio Diamante, en el paso antiguo que llaman de Romero, que es en donde se han abierto los cimientos del nuevo fuerte, llamado de San Rafael. De allí, pasando por los cerritos de la Casa Pintada, por las Salinas que abastecen las ciudades de Santiago de Chile y Mendoza, y á la distancia media de los dos cerros grandes, que es el Diamante al norte, y el Nevado al sur, llegué en un boquete de la Cordillera Grande, que llaman los Manantiales del rio Atué, que es adonde pasa el invierno la cacica D.a Maria Josefa: y aunque con dicha entrada podia haberme trasportado al Valle Hermoso, me pareció, por las noticias que habia adquirido, me seria mas facil hacer mi entrada por el otro boquete porque la direccion para mi regreso debia de ser mas directa. Por la que pasé la noche y el dia siguiente en dicho boquete para instruirme y observar la latitud: pero como hubiese llovido, me ví precisado á salir de dichos manantiales, el dia once, dirigiéndome para el otro boquete, que lo forma un arroyo llamado el Saladillo, agua muy superior, el que con los manantiales forma el rio Atué. Y come dicha entrada fuese la mejor que pudieramos desear para los dignos objetos de V. E., me tomé la libertad de ponerle su nombre. De allí me dirigí aguas arriba de dicho arroyo, hasta llegar á las tolderias del cacique y cacica que nos acompañaban.
En esta primera jornada, aunque buena, se halla en tropiezo de una ladera algo escabrosa, la que se puede componer con mucha facilidad, pues que es de tierra, y una piedrecitas que pueden servir para empedrar el camino; porque no hay rios, precipicios, bajadas ni subidas peligrosas, que puedan impedir el carruage.
De los toldos de dichos naturales, hasta llegar al potrero de D. José María Maturana, las subidas y bajadas, sin peligro ni precipicios, son las mismas que las antecedentes: bien que se deben gastar algunas cantidades, no muy crecidas, para componer el camino, á fin de que puedan transitar toda especie de carruage, porque toda aquella distancia, digo de los citados toldas, hasta la mesita del Planchon, no es mas que un vergel que ha formado la naturaleza.
La citada Cordillera la dividió la naturaleza de tal modo, que en el parage que llaman del Planchon, en donde debia de ser lo mas peligroso, Dios le ha colocado un terreno tan llano, como los Pampas de Buenos Aires, y á proporcion de su longitud y latitud, y con un bueno y hermoso arroyo, el cual está muy abundante de todas especies de aves silvestres y cuadrúpedos, conducentes á la situacion del terreno; como tambien pastos y bastante leña para el abasto de cualquiera tropa que puedan ofrecerse pasar. Porque en toda la extension del boquete ya descubierto, todo abunda para los fines de un viagero económico, y sin asomo de peligro, pues que jamas hemos pensado en descargar una de las diez cargas que traimos para nuestras urgencias, ni menos el apearnos temerosos de algun quebranto.