Si acaso me contradigo
En este confuso error,
Aquel que tuviere amor
Entenderá lo que digo.
VI.
Pidiendo versos á un caballero que se escusaba de hacerlos.
Mis quejas pretendo dar
En estilo tosco y llano,
Que el hablar muy cortesano
No es término de cobrar.
Y es bien que el ardid deshaga
De quien con tanta malicia
Me concede la justicia
Para negarme la paga.
Pues con intencion doblada,
Solo por hacerme mal,
Con tan notorio caudal
Me dice no tiene nada.
Que la mitad me ha entregado,
Dice con malicia y arte,
Que no tengo ni aun la parte,
Pues no me dan el traslado:
Y á tanta malicia llega,
Malicia tan conocida,
Que me niega la partida
Y la venida me niega.
¡Oh cuánta justicia fuera
Si se viera á buena luz,
Si ántes le daba la cruz,
Que ahora se la pusiera!
Mas porque de mí no infiera
Que á negar tambien me atrevo,
Ahí va el romance que debo,
Y dóilo, aunque no debiera.