Fabio, en el ser de todos adoradas
Son todas las beldades ambiciosas,
Porque tienen sus aras por ociosas
Si no las ven de víctimas colmadas;

Y así, si de uno solo son amadas,
Viven de la fortuna querellosas,
Porque piensan que mas que ser hermosas
Constituye deidad el ser rogadas.

Mas yo soy en aquesto tan medida,
Que en viendo á muchos mi atencion zozobra,
Y solo quiero ser correspondida

De aquel que de mi amor reditos cobra;
Porque es la sal del gusto ser querida,
Y daña lo que falta y lo que sobra.

X.

Miró Celia una rosa que en el prado
Ostentaba feliz su pompa vana,
Y con afeites de carmin y grana
Bañaba alegre el rostro delicado;

Y dijo: Goza sin temor del hado
El curso breve de tu edad lozana;
Pues no podrá la muerte de mañana
Quitarte lo que hubieres hoy gozado.

Y aunque llega la muerte presurosa
Y tu fragante vida se te aleja,
No sientas el morir tan bella y moza;

Mira que la esperiencia te aconseja
Que es fortuna morirte siendo hermosa,
Y no ver el ultraje de ser vieja.