Y para formarlo
Con necia agudeza,
Con cuerdas palabras
Acciones contestas.

Sus proposiciones
Me las interpretas,
Y lo que en paz digo
Me sirve de guerra.

¿Para qué examinas
Si habrá quien merezca
De sus bellos ojos
Atenciones tiernas?

¿Si de otra hermosura
Acaso le llevan
Méritos mas altos,
Mas dulces ternezas?

¿Si de obligaciones
La carga molesta
Le obliga en mi agravio
A pagar la deuda?

¿Para qué ventilas
La cuestion superflua
De si es la mudanza
Hija de la ausencia?

Ya yo sé que es frágil
La naturaleza,
Y que su constancia
Solo es no tenerla;

Sé que la mudanza
Por puntos en ella
Es, de su ser propio,
Caduca dolencia.

Pero tambien sé
Que ha habido firmeza,
Que ha habido escepciones
De la comun regla.

Pues ¿por qué la suya,
Quieres tú que sea,
Siendo ambas posibles,
De aquella y no de esta?